Bienvenidos al cuarto curso del programa especializado de educación básica en contextos rurales. En particular en este curso abordaremos la relación de la escuela con la comunidad. Vamos a profundizar qué es lo que ocurre en esta relación en contextos rurales. Vamos a intentar identificar los desafíos que presenta, los actores intervinientes y los factores que pueden determinar la relación. Además, en los próximos módulos analizaremos en conjunto experiencias concretas que se llevaron adelante en contextos rurales para identificar sus características y los resultados positivos que tuvieron en esas escuelas. ¿Por qué es tan importante pensar la relación de la escuela con la comunidad? ¿Qué o quién es la comunidad? La comunidad es definida como un determinado conjunto de personas que habitan en un mismo espacio geográfico, se conocen y tienen intereses comunes. Es decir, generan una identidad cultural común. Además se dice de las personas de una comunidad que analizan juntos los problemas y ponen en común los recursos para solucionarlos. En particular una comunidad educativa es aquella que respondiendo a todas las condiciones anteriores está compuesta por los actores que tienen relación con la escuela. Sin embargo es importante aclarar que esta relación entre la escuela y la comunidad educativa no siempre fue igual. Hasta mediados del siglo XX, la escuela consideraba que la comunidad estaba conformada únicamente por docentes, alumnos y padres dentro de la institución. Desde hace casi 50 años, el concepto de comunidad escolar se está redefiniendo y la relación con la comunidad aparece ya dentro del mismo proyecto educativo institucional. Una escuela abierta a la comunidad implica que la comunidad ya no es sólo padres, docentes y alumnos sino que la escuela se abre también a clubes, iglesias, bibliotecas, organizaciones de la sociedad civil entre otros. La relación de la escuela con la comunidad es de mutuo enriquecimiento. Se puede decir que la escuela aporta a la comunidad y la comunidad colabora con la tarea escolar diaria. Podríamos decir entonces que no es una relación unidireccional, sino es un intercambio bidireccional. Como vimos en el segundo curso, numerosos autores hacen referencia a las buenas escuelas como escuelas efectivas, eficaces, resilientes o justas. Juan Carlos Tedesco afirma que la calidad educativa desde el punto de vista social tiene que ver también con que aprendamos a vivir juntos solidariamente con respeto por los demás. Una educación de calidad es aquella que contribuye a favorecer la equidad social. Por eso es necesario incluir en la escuela proyectos que promuevan el desarrollo de valores relacionados con la justicia social. Una buena escuela es sin duda una escuela participativa donde alumnos, padres, madres, docentes y la comunidad en su conjunto participan de forma activa en las actividades, están implicadas en su organización, funcionamiento y toma de decisiones.